Juegos de Final Fantasy en orden
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Buscar los juegos de Final Fantasy en orden lleva a una respuesta que sorprende a mucha gente: no hay orden, porque no hay una historia. Cada entrega numerada transcurre en un mundo distinto, con personajes distintos y sin ninguna relación con la anterior; lo único que comparten son unos cuantos guiños — un mecánico llamado Cid, unos pájaros amarillos, unos bichos con pompón — y una manera de entender el melodrama. Puedes empezar por el que quieras. Abajo van los dieciséis numerados y los dos remakes de la séptima entrega, por orden de salida, y al final te digo cuáles son los mejores sitios para entrar.
Cómo jugar a Final Fantasy en orden
1Final Fantasy (1987)
Cuatro Guerreros de la Luz aparecen con un cristal apagado en la mano y la misión de devolver la luz al mundo. Es un juego de rol de 1987 y se nota en todo: sin historia que valga, con mazmorras larguísimas y combates a destajo. Su leyenda pesa más que él: Square estaba a punto de cerrar y este iba a ser su último juego, de ahí el nombre. Hoy se juega en la versión Pixel Remaster, que arregla lo peor sin traicionarlo.
2Final Fantasy II (1988)
Aquí aparecen por primera vez los personajes con nombre y una trama de rebeldes contra un imperio, algo que la saga repetiría media docena de veces. Su sistema es rarísimo: no hay niveles, mejoras aquello que usas, así que puedes acabar con un mago que pega puñetazos. No salió de Japón hasta muchos años después y es el más prescindible de los seis primeros.
3Final Fantasy III (1990)
Introduce el sistema de trabajos, la idea de que cada personaje puede cambiar de oficio — ladrón, monje, mago blanco — y que sostiene media saga desde entonces. Es duro y bastante seco de historia, pero mecánicamente es donde Final Fantasy encuentra su juguete favorito.
4Final Fantasy IV (1991)
Cecil es un caballero oscuro que arrasa una aldea siguiendo órdenes y decide que no quiere seguir siendo eso. Es la primera entrega que va claramente de algo, con traiciones, sacrificios y personajes que se mueren, y también la que estrena el combate por barra de tiempo que la saga usará durante veinte años. Un clásico que aguanta perfectamente.
5Final Fantasy V (1992)
Recupera los trabajos del tercero y les añade la posibilidad de combinar habilidades entre ellos, con lo que se convierte en el más divertido de manejar de toda la saga clásica. La historia es ligera y simpática, muy lejos del drama del anterior. Si te gusta trastear con sistemas, este es tu Final Fantasy.
6Final Fantasy VI (1994)
Catorce personajes jugables, un imperio con maquinaria de vapor y magia, y Kefka, que es el mejor villano que ha tenido la saga precisamente porque no tiene ninguna grandeza trágica: es un payaso con poder. A mitad de partida ocurre algo que casi ningún juego se atreve a hacer, y la segunda mitad transcurre después. Para mucha gente es el mejor de todos.
7Final Fantasy VII (1997)
Un mercenario con una espada imposible se une a un grupo ecoterrorista que quiere volar los reactores con los que una empresa está desangrando el planeta. Fue el salto a las tres dimensiones, el juego que puso el rol japonés en el mapa fuera de Japón y una de las cosas más influyentes que ha pasado en el medio. Los gráficos han envejecido fatal; todo lo demás, nada.
8Final Fantasy VIII (1999)
Academias militares, adolescentes con problemas y un sistema de magia que te penaliza por usarla, lo cual es tan raro como suena. Es el más divisivo de la saga: quien lo defiende habla de su ambición y de su banda sonora, y quien lo detesta habla de exactamente lo mismo. Merece la pena probarlo aunque sólo sea para saber en qué bando estás.
9Final Fantasy IX (2000)
Después de dos entregas de ciencia ficción, la saga vuelve a los castillos, los dirigibles y los personajes bajitos, como homenaje deliberado a sus propios orígenes. Es el más cálido y el mejor escrito de la etapa de PlayStation, con un mago negro llamado Vivi que es el personaje más querido que ha creado la casa.
10Final Fantasy X (2001)
Un deportista de una ciudad futurista se despierta mil años después en un mundo que castiga cualquier avance tecnológico, y acompaña a una joven invocadora en una peregrinación con muy mal final previsto. Fue el primero con voces y el último realmente lineal antes del mundo abierto. Tiene secuela directa, Final Fantasy X-2, mucho más ligera de tono.
11Final Fantasy XI Online (2002)
El primer juego en línea de la saga, y uno de los primeros MMO japoneses con éxito real. Sigue funcionando más de veinte años después, con una comunidad pequeña y muy fiel. No es un juego para pasarse: es un sitio donde vivir un rato, y por eso está fuera de cualquier orden de lectura de la saga.
12Final Fantasy XII (2006)
Política de reinos, un imperio ocupando un país pequeño y un sistema de combate que se programa: le dices a cada personaje cómo comportarse y el juego se pelea casi solo. Suena a que quita la gracia y consigue lo contrario. Es el más adulto de la saga y el que menos se parece a los demás; la versión recomendada es The Zodiac Age.
13Final Fantasy XIII (2009)
Famoso por sus veinte primeras horas en línea recta, sin pueblos ni desvíos, y por un combate rapidísimo que casi nadie llegó a apreciar porque no aguantó hasta que se abre. Tiene dos continuaciones — XIII-2 y Lightning Returns — que cierran la historia de Lightning. Es el más discutido de la saga moderna.
14Final Fantasy XIV Online (2010)
Salió en 2010 en un estado tan lamentable que Square Enix hizo algo insólito: destruir el mundo del juego dentro de la propia ficción y relanzarlo entero en 2013 como A Realm Reborn. Hoy es de los MMO más queridos que existen y cuenta una de las historias largas más apreciadas del medio. Si vas a jugarlo, empieza por A Realm Reborn.
15Final Fantasy XV (2016)
Un príncipe y sus tres amigos recorren un mundo abierto en descapotable, acampando, cocinando y haciendo fotos, mientras su reino se cae a pedazos detrás. La parte de viaje entre colegas es maravillosa; la trama, que pasó diez años en desarrollo y cambió de forma por el camino, está a medio contar. Aun así, la amistad de esos cuatro se queda contigo.
16Final Fantasy XVI (2023)
La saga se pasa a la acción pura, sin turnos ni grupo que gestionar, y al tono de una serie de intrigas medievales con reinos en guerra por el control de unos cristales. Los combates contra invocaciones gigantes son lo más espectacular que ha hecho la casa. Es un buen sitio para empezar si vienes de juegos de acción y los turnos te echan atrás.
17Final Fantasy VII Remake (2020)
No es una remasterización: es el primer tercio del juego de 1997 — solamente la ciudad de Midgar — convertido en un juego entero de cuarenta horas, con un combate que mezcla la acción con los turnos y funciona mucho mejor de lo que parecía posible. Toma además algunas decisiones sobre el original que conviene descubrir jugando.
18Final Fantasy VII Rebirth (2024)
Continúa justo donde acabó el anterior, saliendo de Midgar a un mundo abierto enorme, y es la mejor de las dos partes con diferencia. Hay una tercera y última en camino, sin fecha por ahora. Se puede jugar sin conocer el original de 1997, aunque quien lo conozca disfrutará el doble y sufrirá el triple.
Lo que se repite en Final Fantasy
Cid
En casi todas las entregas hay un Cid, y casi siempre es el ingeniero: el que tiene el dirigible, el que arregla la máquina imposible, el que fuma demasiado. No es el mismo hombre — cada juego tiene el suyo —, sino una tradición de la casa.
Los chocobos
Pájaros amarillos del tamaño de un caballo que sirven de montura desde la segunda entrega. Tienen su propia melodía, que cambia de estilo en cada juego, y son probablemente lo más reconocible de la saga junto a los moguris.
Los moguris
Bichos blancos con pompón y alas diminutas que dicen kupó y suelen encargarse de guardar la partida o de vender cosas. Aparecen desde el tercer juego y son el otro emblema de la casa.
Las invocaciones
Ifrit, Shiva, Bahamut y compañía: criaturas enormes a las que se llama en combate y que llevan cuarenta años apareciendo con nombres tomados de mitologías de medio mundo. Cambian de forma y de función en cada entrega, pero nunca faltan.
Cloud Strife
El protagonista de Final Fantasy VII: mercenario de pocas palabras, con una espada absurdamente grande y bastantes menos respuestas de las que aparenta. Es la cara de la saga fuera de Japón, aunque sólo salga en un juego de dieciséis.
Sephiroth
El villano de aquel mismo juego, y el más famoso del rol japonés. Un soldado legendario que descubre lo que le hicieron antes de nacer y decide cobrárselo con el planeta entero.
Sobre Square Enix
Final Fantasy nació en 1987 de la mano de Hironobu Sakaguchi, en una Square que llevaba varios fracasos seguidos y estaba a punto de cerrar; de ahí viene el nombre, que iba a ser el último juego de la casa y acabó siendo el primero de una saga de cuarenta años. La música de las primeras diez entregas es de Nobuo Uematsu, y buena parte de lo que la gente recuerda de estos juegos es suya. Square se fusionó con su gran rival, Enix — la casa de Dragon Quest —, en 2003, y desde entonces la compañía se llama Square Enix. La costumbre de empezar de cero en cada entrega, con mundo y personajes nuevos, es lo que ha mantenido viva la serie tanto tiempo.
Conclusión: por dónde empezar con Final Fantasy
Como no hay orden, la pregunta buena es otra: cuál te pega más. Si vienes de juegos modernos y quieres acción, Final Fantasy XVI o el remake de la séptima entrega. Si quieres el clásico con el que se enganchó media generación, Final Fantasy VII original o Final Fantasy X, que es el más accesible de la etapa antigua. Si te van los juegos por turnos de los de antes, Final Fantasy VI, y detrás el IX. Y si lo que buscas es un mundo donde quedarte meses, Final Fantasy XIV. Los seis primeros están hoy en las versiones Pixel Remaster, que son las que hay que jugar y no los originales pelados. Sólo tres juegos de esta lista continúan a otro: X-2 sigue a Final Fantasy X, XIII-2 y Lightning Returns siguen al XIII, y Rebirth sigue al Remake. Todo lo demás se puede jugar suelto y en el orden que te apetezca.





